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Equipo de Buceo

Dispositivo Compensador de Flotabilidad

Además de servir como mochila para transportar la botella de aire, la función principal del chaleco hidrostático es la de, inflado o desinflado, ayudar al buceador a mantener una flotabilidad ya sea en superficie o para conseguir una flotabilidad neutra dentro del agua.

Existen diferentes modelos de chalecos. El más utilizado es el llamado "jacket" que permite fijar las botellas de aire en la espalda. 
También se consiguen los modelos de chalecos frontales o los que se asemejan a mochilas, pero éstos están perdiendo cada vez más adeptos dadas las ventajas del chaleco "jacket".

Un chaleco hidrostático se compone fundamentalmente de:

  • Un saco donde se almacena el aire. 
  • Una traquea por donde inflar y desinflar el chaleco. 
  • Válvulas de desinflado y de seguridad para evitar la explosión por sobreinflado. 
  • Un sistema de fijación.

A la hora de comprar un chaleco hidrostático es importante tener en cuenta que el inflado del mismo debe permitir una flotabilidad positiva en superficie.
Es conveniente que el chaleco disponga de un dispositivo de baja presión que permita llenarlo directamente de la botella.

Mantenimiento: Además de las recomendaciones habituales para el cuidado de los elementos que ingresan al agua, en el caso de los chalecos es conveniente prestar especial atención en los siguientes puntos:

  • Revisar, limpiar y engrasar con grasa de silicona el inflador, como los diferentes mecanismos del chaleco.
  • Guardarlo a la sobra en un lugar seco y ligeramente hinchado, para que no se generen pliegues ni se peguen las paredes internas del mismo.
  • Revisar que no hayan quedado elementos dentro de los bolsillos, ya que cualquier componente que permanezca largo tiempo en ellos, puede llegar a dañarlo.
  • Deberá enjuagarse con agua dulce el exterior e interior del chaleco, como así también la válvula de hinchado, cuidando que no quede agua en su interior.

El Regulador

El regulador es la parte del equipo que permite respirar el aire de la botella a presión ambiente, proporcionándolo con fluidez y comodidad, de acuerdo a la demanda del buceador.

El regulador se compone de dos cuerpos o fases:

El primer cuerpo, es la parte que se fija al grifo de la botella y por donde entra el aire. En éste se encuentra la cámara de alta presión y la de media presión. 
La función de este cuerpo es la de reducir la presión del aire que sale hacia el segundo cuerpo del regulador, llegándole a éste último a una presión de entre 9 y 10 atm. En este cuerpo existen diferentes tomas para conectar aparatos de alta presión como el manómetro o por ejemplo un segundo cuerpo auxiliar.

El segundo cuerpo del regulador tiene como finalidad, alojar en una cámara el aire a presión ambiente, donde puede ser aspirado por el buceador. Este se compone de un bloque generalmente de metal, aunque también los hay de plástico, con su boquilla, orificios de expulsión de aire y el botón de purga.

Dada la importancia de este elemento, es obligatorio llevar uno de reserva en todas las inmersiones que se realicen.

Mantenimiento: Algunos puntos a tener en cuenta en el cuidado del regulador, son:

  • No olvidar colocar el tapón del primer cuerpo para evitar que entre el agua.
  • No lavarlo a chorro a presión, sino cuidadosamente sumergido en agua dulce.
  • No apretar el botón de purga, ya que abre la válvula de la segunda etapa y puede permitir la entrada de agua hasta la primera etapa.
  • Tener especial cuidado en no doblar ni forzar los mangos.
  • Guardarlo a la sombra.
  • Realizar un chequeo por personal especializado al menos una vez al mes, para evitar accidentes.

Manómetro

La función del manómetro es indicar la presión del aire de las botellas, permitiendo saber la cantidad de aire que se dispone en cada momento. 

Se conecta al primer cuerpo del regulador mediante un latiguillo o tubo de alta presión e indica la presión mediante una aguja que se mueve en una esfera graduada, donde la zona de reserva (hasta 50 atmósferas) está marcada en rojo. Es un elemento obligatorio en el buceo y existen diferentes modelos. Algunos indican sólo la presión del aire y otros funcionan más como complejas computadoras electrónicas. Usualmente suelen acompañarse de otros elementos de medición como el profundímetro y las brújulas y esto varía de acuerdo a los modelos y las marcas.

Mantenimiento: Es un elemento de precisión y requiere un cuidado minucioso, evitando golpes. Se recomienda:

  • Llevarlo siempre bien amarrado durante las inmersiones, ya que si va colgando es posible que se golpee. En general se lleva junto con el regulador.
  • Limpiar con abundante agua dulce, dejar secar a la sombra y guardar envuelto en una gamuza o trapo suave para que no se raye.

Ordenador de Buceo

La introducción de los ordenadores de buceo en el buceo recreativo ha supuesto un incremento de la seguridad en el desarrollo de esta actividad.

El ordenador de buceo debe incluir indispensablemente los siguientes parámetros:
  • Profundidad actual
  • Produndidad máxima
  • Tiempo de la inmersión
  • Tiempo Total de la inmersión
  • Tiempo restante hasta el limite de descompresión
  • Velocidad de ascenso 
  • Parada de seguridad
  • Tiempo que llevamos de parada
  • Tiempo durante el cuál no debemos volar
  • Tiempo de desaturación
  • Diario de buceo
  • Planificador de buceo

Algunos modelos más sofisticados incluyen prestaciones añadidas:

  • Gestión del aire
  • Mezclas de gases
  • Brújula
  • Pantalla LCD a color

Mantenimiento: El mantenimiento de un ordenador de buceo es muy sencillo.

  • Aclarar abundantemente con agua dulce después de cada inmersión.
  • Comprobar regularmente el estado de las correas y batería.

Traje Isotérmico

Una de las funciones del traje, es la de aislar y dificultar la perdida de calor del cuerpo, a la vez que permite proteger al buceador del contacto con animales y de las rozaduras con las rocas.

Hay tres tipos de trajes:

El traje húmedo es el más utilizado. Dado que este tipo de traje permite la entrada de agua, es imprescindible que el mismo quede bien ajustado al cuerpo, ya que el agua que ingresa al mismo será calentada por el cuerpo y se renovará lentamente, haciendo que también sea lenta la perdida de calor.

Este traje está realizado en tela de neoprene, material que forma una barrera que dificulta la transmisión al exterior del calor que desprende el cuerpo. Puede ser de diferentes grosores que van desde 3 mm hasta 9 mm. (Cuanto más grueso, más protegerá del frío), siendo el grosor más habitual el que va de 5 mm a 7 mm. La flotabilidad de este material deberá tenerse en cuenta a la hora de calcular el lastre.

El segundo tipo de traje es el seco, utilizado habitualmente cuando se realiza buceo a muy bajas temperaturas. A través de una válvula, se inyecta aire en el espacio que separa al buceador del traje, brindándole calor al mismo.
Este tipo de trajes cuentan con ajustes estancos en tobillos, muñecas y cuello para impedir la salida de aire y la entrada de agua.

El tercer tipo de trajes son los llamados semisecos. Los mismos cuentan con cierres para ajustarlos y si bien protegen más que los húmedos, no llegan a ser tan aislantes como los secos.

Mantenimiento: Al igual que los otros equipos del buceador, el traje merece cuidados especiales para mantenerlo en buen estado:

  • Es imprescindible lavarlo tras su utilización con agua dulce, tanto en el exterior como en el interior.
  • Deberá secarse a la sobra y lejos de la luz solar.
  • Si no se va a utilizar por un período de tiempo relativamente largo, es recomendable guardarlo colgado de una percha para evitar la formación de pliegues que pueden llegar a agrietarlo.

Botines y Guantes

Aunque esta es una parte del equipo que puede variar ostensiblemente en función de la temperatura del agua resultan muy útiles para aislar el frío de las manos y pies además de  proteger al buceador de raspaduras o de picaduras de animales.

Normalmente están fabricados en neopreno y los hay de diferentes grosores. Cuanto más gruesos sean más protegen del frio.

Los botines se diferencian principalmente por el tipo de suela, suela blanda o suela dura, parecido al calzado deportivo.

Mantenimiento: Para su conservación se recomienda:

  • Para conservarlos en buen estado, deberán lavarse tanto el exterior como el interior con agua dulce y secarse a la sombra.
  • Si no van a utilizarse por un período de tiempo relativamente largo, es recomendable aplicarles talco a los efectos de evitar que se peguen o se agrieten.
  • Las cremalleras de los botines conviene que esten lubricadas para evitar que se encasquillen por acción del salitre.

Cinturón de Lastre
 
Este cinturón le servirá al buceador para sumergirse bajo el agua venciendo el empuje que ésta realiza hacia la superficie. En el mismo se colocan unas pastillas de plomo, que normalmente son de 1 ó 2 kg. 

A la hora de adquirir un cinturón, es recomendable verificar que su cierre sea lo suficientemente blando como para que permita una apertura rápida del mismo. Esto será necesario en el caso de una emergencia.

Un cinturón con un lastre adecuado, es aquel que permite al buceador flotar en la superficie sin esfuerzo y a la vez mantenerlo en el fondo cuando así lo requiera.
Asimismo para calcular el lastre necesario para cada individuo es necesario tener en cuenta, además de su constitución física, otros factores como el equipo que llevará y el grosor del traje, a los efectos de que no dificulte la movilidad dentro del agua.
 
Mantenimiento: Para su conservación se recomienda:
  • Quitarle las pesas una vez terminada la inmersión.
  • Lavar con abundante agua dulce y dejar secar a la sombra y en un lugar seco.
  • Secar las pesas para que no se deterioren y guardarlas dentro de un trapo o bolsa. 

Aletas

Su finalidad es proporcionar un mayor impulso del buceador debajo del agua facilitando así su desplazamiento y disminuyendo el esfuerzo que debe realizar para avanzar con velocidad. Las aletas se encuentran constituidas por dos elementos bien diferenciados: la pala de propulsión y el espacio de colocación del pie. 

Existen principalmente tres modelos: las de zapatilla cerrada que abarcan hasta el talón, las de talón abierto que permiten una mejor adaptación al pie y las altas que se ajustan al tobillo y se complementan con la utilización de un escarpín o botín de neoprene. Estos escarpines aíslan los pies del frío y permiten que las aletas se ajusten más ómodamente. Los hay con o sin suela y con o sin cierre.

Cómo reconocer una buena aleta

Las mejores aletas son aquellas que tienen una buena rigidez aportada por los nervios transversales que actúan como estabilizadores verticales. Es importante también ver la anchura y longitud de la aleta ya que de ésta depende un mayor o menor desplazamiento del agua, es decir, un mayor o menor impulso, las canalizaciones de evacuación del agua, y las aberturas que reducen la resistencia de movimiento.

Es aconsejable elegir aletas que se adapten fácilmente al pie y que no tengan durezas que pueden llegar a ocasionar lastimaduras y roces que perjudiquen el movimiento de los pies.

Mantenimiento: Para mantener en buen estado las aletas, es recomendable:

  • Lavarlas con abundante agua dulce luego de cada inmersión.
  • Guardarlas en lugares frescos y secos, lejos de la luz solar.
  • Es conveniente en el caso de las aletas de talón abierto revisar la tira de fijación, ya que es más frágil y deteriorable que la de otros elementos.
  • Si se las guarda de pie, apoyadas en alguna pared, es recomendable hacerlo con la pala hacia arriba para evitar que se deformen. 
  • Si no se van a utilizar durante un largo periodo de tiempo, conviene dejarlas con un poco de talco.

Máscara

La posibilidad que tiene un buceador para poder ver debajo del agua reside en crear un espacio de aire ante los ojos, ya que la transmisión de la luz en el agua difiere al del medio aéreo y los ojos enfocan en función del comportamiento de la luz en el aire. 
La máscara es el elemento que permite crear dicho espacio aéreo para poder ver bien debajo del agua. Las máscaras cuentan con un espacio destinado a ubicar en su interior la nariz, siendo este hecho imprescindible, ya que nos permitirá insuflar aire en su interior para poder compensar, en los descensos, las compresiones, esto es el llamado "efecto ventosa".

Existe una gran variedad de modelos y marcas en el mercado. Antes de seleccionar una conviene conocer los distintos tipos y saber cuáles son los requisitos que ésta deberá cumplir.

Hay máscaras de goma o de silicona antialérgica. Lo importante es que la máscara se adapte bien a la cara y que los bordes sean suaves para no provocar irritaciones, pero a la vez lo suficientemente firmes como para que no dejen entrar el agua.

La correa debe ser fácilmente ajustable y tener fijación de las hebillas para poder cambiarlas rápidamente, de ser necesario. 

Existen máscaras de 1, 2 ó 4 cristales, en algunos modelos de dos cristales, pueden sustituirse los cristales por vidrios con graduación, para quienes tengan problemas en la vista y así lo necesiten.

Los cristales deben ser de cristal templado o laminado, que en caso de rotura es menos probable que provoque astillas afiladas.
 
MantenimientoPara evitar que las máscaras se deterioren se recomienda:

  • Lavarlas con abundante agua dulce, aún cuando sólo se hayan utilizado en piscinas.
  • Evitar que les de la luz solar directamente.
  • Guardarlas en un lugar fresco y seco.
  • Lubricar las roscas y juntas con silicona, al menos una vez al mes.
  • Si no se van a utilizar por un período relativamente largo, conviene guardarlas con un poco de talco.

Tubo

Los tubos tienen la función de permitir al buceador respirar en superficie sin tener que aspirar aire del regulador, ahorrando así el uso del aire de las botellas.

Su forma en "J" es característica pero no azarosa. Su altura es tal que permite que cuando hay oleaje no entre el agua dentro de la boca.

Se pueden encontrar en el mercado tres tipos de tubos. El recto, el curvado y el de codo flexible. Se recomienda que su diámetro interior sea de aproximadamente 2 cm y que posea una longitud entre los 28 y 33 cm. Estas características permiten respirar con mayor facilidad, al igual que el realizar el proceso de vaciado.

En la actualidad existen modelos que cuentan con elementos de auto vaciado y formas ergonómicas que reducen la resistencia al avance.

Es recomendable que la boquilla no sea muy grande, ya que abultaría excesivamente labios y dientes, pero que tampoco sea muy pequeño, ya que para sujetarlo sería necesario apretar mandíbula y labios, generando incomodidad en el buceador.

Los más comúnmente utilizados cuentan con boquillas de silicona que se ajustan mejor a la boca y resultan más cómodos.

Su colocación adecuada es pasándolo por debajo de la correa de sujeción de la máscara, y mientras se realiza la inmersión se puede colocar en la funda del cuchillo o sujeto a la pantorrilla.

Mantenimiento: Para su conservación se recomienda:

  • Lavar con abundante agua dulce, dejar secar a la sombra lejos de los rayos solares.
  • Si no va a utilizarse por un período de tiempo relativamente largo, se sugiere guardar los tubos con un poco de talco en su exterior.