07/11/2017
Un reciente estudio revela la existencia de un larváceo capaz de limpiar los océanos de carbono.
Una especie de zooplacton capaz de limpiar el carbono de su hábitat en sólo trece días. Investigadores del MBARI (Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterrey) descubren durante una expedición una especie de larváceo gigante que llevaba más de cien años desaparecida y capaz de limpiar los océanos de carbono.
Los altos niveles de carbono son un peligro para los océanos, el nivel de carbono en los océanos varía en función de un fenómeno natural denominado el ciclo de carbono.

El ciclo de carbono transporta las moléculas a través de flujos ascendentes y descendentes estableciendo de manera determinante el nivel de pH en los océanos.

El aumento de la cantidad de carbono en la atmósfera condicionado por la creciente actividad humana, está a su vez provocando una disminución de la concentración de oxígeno disuelto y un incremento del nivel de carbono en los océanos, en consecuencia, se está observando una rápida acidificación de los océanos, lo que representa unas condiciones perjudiciales para gran número de especies que habitan los ecosistemas marinos.

La barrera de coral australiana se encuentra hoy en situación crítica, ha perdido una  parte importante de sus corales por blanqueamiento.
La acidificación representa un problema actual para el cual todo tipo de expertos están invirtiendo su tiempo y energía con el fin de encontrar nuevas soluciones.

La existencia de organismos marinos consumidores de carbono constituye un factor interesante para los científicos que buscan formas de reducir el nivel de carbono oceánico.
Los investigadores del MBARI han descubierto durante una de sus expediciones en la bahía de Monterrey una especie de zooplancton que llevaba más de cien años desaparecida.

Bathochordaeus charon, que debe su nombre al barquero de Hades: Caronte, es una especie de larváceo gigante que ha pasado desapercibida hasta ahora entre otros tipos de plancton.
Recientes estudios han demostrado que el Bathochordaeus charon posee la capacidad de nutrirse a base de carbono por filtración.

Gracias al DeepPIV, un robot dirigido a control remoto, el equipo del MBARI ha conseguido monitorear in situ la capacidad de filtración del larváceo. Los resultados han revelado una tasa de filtración que le permite consumir en sólo trece días el total del carbono disponible en su rango de profundidad en la Bahía de Monterrey.

Un ratio que supera con creces las capacidades registradas hasta la fecha de cualquier otro tipo de zooplancton.

Esta velocidad de filtración y de eliminación del carbono del entorno ha sorprendido a los expertos, quienes han considerado que el larváceo constituye una oportunidad fundamental para comprender mejor el control de las cantidades de carbono en los océanos.

Este tipo de plancton se encuentra en abundantes cantidades en los ecosistemas marinos de hasta cuatrocientos metros de profundidad.

El MBARI ha marcado como nuevo objetivo obtener los ratios de filtración de Bathochordaeus en diferentes zonas del medio marino para poder estudiar a fondo su efecto reductor de los niveles de carbono.

Un estudio que acerca cada vez más a los investigadores a las posibles soluciones para remediar la acidificación de los océanos.
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