03/06/2020
Creo que todos los submarinistas a lo largo del tiempo, hemos configurado en nuestro imaginario personal una serie de “animales preferidos” de lo mas variopinta, que van desde los nudibranquios más pequeños a los peces más grandes, nadie sabe a ciencia cierta porqué ni como sucede y las explicaciones al preguntar, son de lo más curioso;  pero todos coincidimos que en particular tenemos a nuestros preferidos. Planteamos viajes de miles de kilómetros con la finalidad de poder bucear con ellos en el desarrollo de nuestras inmersiones por todo el mundo, procuramos avistarlos y siempre nos alegra y reconforta poder admirarlos.

Ya sea por su belleza, enorme fragilidad o dificultad para observarlos, una de las familias que tiene más admiradores adeptos, es sin duda la de los Syngnathidae, que incluye al género Hippocampus es decir a los caballitos de mar y también a los peces pipa.

Repartidos por el mundo, se pueden contemplar por lo menos 32 especies diferentes de caballitos, pero en el Mediterráneo solo podremos observar dos, el Hippocampus hippocampus y el Hippocampus guttulatus, así como dos especies de peces pipa, el Syngnathus acus (bruja, aguja) y el Syngnathus typhle rondeleti (Pez aguja mula mediterránea).

Este pequeño colectivo de maestros del camuflaje viven en aguas costeras y bastante superficiales, normalmente entre algas, praderas de posidonia y comunidades algares próximas a fondos rocosos, entre 0,5 y 15 m. aunque el H. hippocampus se ha llegado a avistar a 60 m. de profundidad, también hay que tener en cuenta que hibernan a profundidades superiores de las que viven normalmente. Son especies no migratorias que se alimentan de pequeños invertebrados y de larvas planctónicas que aspiran.

Hippocampus hippocampus

Comparado con otras especies de Hippocampus, éste presenta un hocico corto, su longitud es menos de un tercio del largo de la cabeza.

Desprovistos de aleta caudal, que a lo largo del periodo evolutivo se ha modificado en forma de cola prensil que les permite fijarse sobre algas y plantas, las aletas pectorales y la dorsal son muy tenues y tienen forma de abanico, la dorsal impulsa los movimientos horizontales, la agita unas 3 veces por segundo, las aletas pectorales impulsan los desplazamientos verticales.

Hippocampus guttulatus

Como seña de identidad propia y diferenciadora presenta un hocico largo en comparación con otras especies de caballitos, su longitud es más de un tercio del largo de la cabeza.

Porta tubérculos óseos en el cuerpo, aleta pectoral con 15-18 radios, aleta dorsal con 18-21 radios y aleta anal diminuta.

Los Hippocampus aparentemente no poseen ninguna defensa frente predadores, por lo que han desarrollado una estrategia de camuflaje según las condiciones ambientales, pueden cambiar de color a voluntad, desde el marrón al naranja, amarillo, pardo o casi negro.

Sus desplazamientos diarios, no superan un área de 18 m2 y los machos pueden llegar a medir los 15 cm. de longitud total, viven entre 3 y 5 años.
Se aparean estacionalmente, cuando se incrementa la temperatura del agua, después de un baile ceremonial, la pareja de caballitos entrelazan sus colas y tras una serie de “contoneos” mezclados con periodos de pausa, entre 15 y 20 minutos, el macho deja caer su liquido seminal al exterior, al mismo tiempo que la hembra mediante una papila genital introduce los huevos en el saco ventral del macho que es quien los incubará, todo este proceso sucede extraordinariamente rápido, unos 6 segundos. La gestación dura entre 10 días y 6 semanas, dependiendo de la especie y de la temperatura del agua del mar, tienen entre 10 y más de 400 crías, replicas en miniatura de sus progenitores.

¡Casi amenazados!

Desafortunadamente los caballitos de mar del Mediterráneo, se encuentran en esta categoría, ya que su población presenta un descenso de entre el 20 y un 30 por ciento en las últimas dos décadas, lo que de confirmarse esta tendencia, la especie puede entrar en peligro de extinción. Los motivos principales son la perdida y degradación de su hábitat natural, debido al desarrollo costero (nuevas construcciones, operaciones de dragado) y al uso de técnicas de pesca no sostenibles (pesca de arrastre). Otra práctica que les afecta es la captura para su uso en medicinas tradicionales o como amuletos.

Los caballitos se encuentran protegidos por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) y el Anexo II del Protocolo sobre las Áreas Especialmente Protegidas y de Diversidad Biológica del Convenio de Barcelona. No obstante, estas regulaciones son claramente insuficientes, por lo que se tendrían que implementar, restricciones de la pesca de arrastre y de los dragados.
Tu granito de arena es muy importante, no compres jamás caballitos de mar secos como souvenir, ¡si no hay demanda no hay oferta!

No consumas productos de la medina tradicional que contenga caballitos de mar, seguro que hay alternativas. Colabora con los científicos, mediante herramientas digitales como iSeahorse o iNaturalist, donde puedes aportar los datos de tus observaciones. Contra la captura acuicultura, apoyando la cría de caballitos a pequeña escala, evitamos la captura masiva de especies salvajes. Apoya a las organizaciones de investigación, educación y conservación.

Texto: Joan Miquel Flamarich

Fotografías: Joan Miquel Flamarich

Bibliografía:  Guía de identificación de los Peces Marinos, Patrick Louisy

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