Esta cueva es prácticamente recta y no tiene ramificaciones. A unos cuarenta metros hacia dentro, el agua del mar se mezcla con una fuente sumergida de agua dulce proveniente de la montaña, hecho que notamos claramente por un cambio en la temperatura y la salinidad. a partir de ahí y hasta llegar al fondo, unos cien metros hacia dentro, la transparencia del agua y la roca pelada y con muchas aristas forman un paisaje de apariencia lunar poco usual.

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