Es el punto de inmersión ideal para experimentar la sensación de caída libre. El cabo de la boya donde se amarra el barco termina en la cima de una montaña submarina desde la cual una grieta baja en picado hasta los cuarenta y ocho metros. Es una de las inmersiones mas bonitas de la Costa Brava. Sus paredes están llenas de gorgonias y recovecos con morenas, pulpos, meros, congrios. Al bajar por el cabo hay que agarrarse bien dado que puede haber corriente. Debajo del cabo al que estamos sujetos hay cincuenta metros por lo que es normal que no se vea nada hasta llegar a la montaña. Una vez allí, vale la pena asomarse por la pared que cae en vertical hasta los cuarenta y ocho metros pues la vista es impresionante. Como el cabo llega a la parte más alta de la montaña, catorce metros, es imposible perderse (vayáis donde vayáis, ascended y encontraréis de vuelta el cabo). No obstante, si no os animáis a aventuraros demasiado, ahí mismo ya podéis encontrar mucha vida, especialmente pulpos y morenas. Una vez en la cima del Furió Fitó, hay que decidir entre dos itinerarios: dejarse caer por la grieta cubierta de gorgonias (en la pared vertical) hasta tu propio límite, o bien recorrer la falda donde podréis ver gran cantidad de vida. Abajo, bien escondidos, podéis encontrar meros y congrios. Abrid bien los ojos dado que alguna vez me he topado con un Tiburón Gato, aunque es muy difícil de ver. Si podéis, visitad la grieta que está al este a treinta metros, ya que siempre es posible que tengáis una grata sorpresa. El Furió Fitó pequeño, solo es recomendable para expertos, ya que está a mucha profundidad: de treinta a cincuenta y dos metros. Su principal dificultad es que es fácil desorientarse, y salir sin el cabo es una situación de alto riesgo debido al fluido tráfico de embarcaciones existente en la zona, especialmente en verano. A cuarenta metros es fácilmente visible, pero en su cima no se ve el Furió Gran. Vigilar también  la visibilidad, ya que dependiendo del día y si hubo tormenta los días anteriores es posible que abajo no se vea nada. En esos casos, es mejor cambiar de itinerario e ir hacia la falda por el este y subir haciendo "S". En esta inmersión hay que vigilar el tiempo así como la reserva de aire. Por ello, lo ideal es realizar la inmersión con grupos reducidos. Esto hará la inmersión mas segura y, por tanto, divertida. Volver al cabo es muy fácil desde cualquier punto del Furió Gran ya que únicamente hay que ascender y encontraréis el cabo en su punto más alto. No tiene pérdida posible. En el cabo, durante la parada deco, se suelen avistar rayas.

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