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03/02/2021

El género Lophius cuenta con 8 especies diferentes, aunque en nuestras costas solo podremos contemplar a dos de ellos el Rape común o Rape blanco Lophius piscatorius Linnaeus, 1758 y el Rape negro Lophius budegassa Spinola, 1807 aunque es imposible confundirlos con otros peces, debido a su aspecto grotesco, entre si  son muy parecidos y es relativamente difícil diferenciarlos, se diferencian básicamente por que el Rape negro tiene un color marrón-rojizo, es más pequeño y mas aplanado, mientras que el blanco tiene un color más oscuro y verdoso y su cuerpo un poco más redondeado. Ambos comparten las siguientes características: Presentan el cuerpo aplanado dorso-ventralmente, poseen una gran boca horizontal, muy ancha y la mandíbula inferior es protráctil, provistas de dos hileras de dientes finos, afilados e inclinados hacia el interior, lo cual facilita que las presas, una vez capturadas no puedan huir.

Dos aletas dorsales; la primera, formada por espinas aisladas, no unidas por ninguna membrana; de las tres primeras (cefálicas) dos son largas y la tercera corta y todas se localizan en la parte más anterior de la cabeza, en el extremo de la primera, llamada illicium, o filamento pescador, con un señuelo no bifurcado. Las tres últimas espinas de la primera dorsal son más pequeñas (occipitales) a menudo están unidas por una membrana. La segunda dorsal y anal son opuestas y están formadas por radios blandos. Aletas ventrales pequeñas. Aletas pectorales grandes.

Aunque presente en toda la costa catalana, uno de los lugares donde se constatan más avistamientos es en la zona comprendida entre Lloret de Mar y Tossa de Mar, donde el centro de buceo divertysub desarrolla normalmente su actividad.

Si no son molestados los rapes no suelen moverse mucho del lugar donde les divisemos, por lo que en temporada (normalmente entre diciembre y finales de mayo), una vez localizados por los guías, es muy probable que les localicemos cerca de donde se realizó el primer avistamiento, eso sí, harán falta unos expertos ojos para encontrarlo ya que es uno de los reyes del camuflaje.

Se trata de una especie carnívora y es muy curioso verle cazar, siempre permanece a la espera camuflado entre las algas o semienterrado en la arena, donde mediante un lóbulo (illicium) o filamento pescador que termina en una especie de “banderita” atrae a otros peces agitándolo suavemente como señuelo, cuando el incauto pez se acerca lo suficiente, el rape lanza un rápido y mortífero ataque, lanzando su mandíbula protráctil y volviendo a ocupar su puesto, como si nada hubiera sucedido, a ojos humanos, simplemente vemos que el pez en cuestión ha desaparecido, hay filmaciones que vistas a súper cámara lenta, nos permiten observar la curiosa maniobra. 

Texto y fotografías: Joan Miquel Flamarich

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