El Reggio Messina fue construido en Italia, en el año 1970. Se trataba de un transbordador de ciento veintidos m. de eslora y siete mil toneladas de peso fabricado con la intención de enlazar la ciudad de San Giovanni (al sur de Italia) con la de Messina (en Sicilia). En 1987 finalizó su singladura, en el puerto de Barcelona. Fue adquirido entonces para funcionar como sala de fiestas flotante, si bien su mal estado y el abandono hizo que terminara por hundirse en la misma dársena del puerto (nunca ha estado muy claro si fue o no algo intencionado). Entonces fue adquirido por la Generalitat de Catalunya, quien lo reflotó y lo volvió a hundir en 1991, en la Costa del Montgrí, con el objetivo de crear un biotipo artificial que paliara las numerosas quejas sobre las restricciones al buceo existentes en las Medes. Su asentamiento sobre fondo rocoso le ha hecho víctima de los fuertes temporales existentes en la zona que lo han ido destrozando hasta tal punto que en estos momentos resulta imposible distinguir su estructura original. El pecio se encuentra situado sobre un fondo de arena y limo, por lo que será mejor recorrerlo por su estructura superior, para evitar un enturbiamiento de las aguas que nos impediría una correcta visibilidad o incluso perder la necesaria orientación. Resulta necesario ir equipados con fuentes de iluminación, sobre todo si pretendemos adentrarnos en el pecio. Antes de su hundimiento del Reggio Messina le fue extraída la parte de la hélice, por lo que el interior del pecio no tiene un gran interés. De hecho si nos quedamos a la entrada y desde allí iluminamos con nuestro foco podremos verlo casi todo. Conviene saber que originalmente esta embarcación medía ciento veintidos metros, si bien ahora se encuentra partida en tres trozos y por consiguiente su longitud es mucho mayor. La primera parte que nos encontramos es la popa, tras navegar un poco y entrar y salir de sus bodegas podemos llegar hasta el mástil que se encuentra en la zona media de la bahía y descansa sobre la arena y por último y mucho más hacia Este tenemos la proa del Reggio. La profundidad máxima es de treinta y cinco metros. Inmersión perfecta para NITROX.

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