Seguramente se trata de uno de los pecios más conocidos del Mar Rojo. Junto al Thistlegorm y el Carnatic, constituye una de las visitas obligada. Construido en enero de 1910 en Glasgow, su primer nombre era “Francis”. En 1931 fue adquirido por la línea Reederei Möller y cambió su nombre por Rosalie Möller. Durante años estuvo operando en el mar de la China realizando la ruta entre Shangai y Tsingtao. En los 40, al mando del capitán James Baslom, transportaba “el mejor carbón de Gales” allá donde la Marina Real Inglesa lo demandara.

A finales de julio del 41, el Rosalie Möller emprendió su última singladura, con una misión de transporte de carbón a Alejandría. Pero como el Mediterráneo estaba tomado por las fuerzas del Eje, estaba obligado a hacer la ruta larga, vía sur de África. Con más de cien metros de eslora, este pecio descansa en posición de navegación, sobre un fondo de fango a cuarenta metros. La cubierta se encuentra entre veinticino y treinta mts. y sus dos mástiles llegan hasta los diecisiete mts. de la superficie. Su estado de conservación es muy bueno, se encuentra muy entero. Es una zona de pocas corrientes, motivo por el cual la claridad del agua no es la típica del Mar Rojo, normalmente encontraremos visibilidades en torno a quince metros. El Thistlegorm, hundido en una zona mucho más expuesta a las corrientes, está bastante colonizado por organismos sésiles y acoge a una gran variedad de especies. Por el contrario, el Rosalie está poco poblado de vida coralina. Sin embargo, la cantidad de pescado agrupado en grandes bancos es impresionante. Carángidos como flechas atacan a estos bancos de peces en un espectáculo digno de ver. También podemos ver por cubierta buen número de peces león, por lo que deberemos prestar mucha atención.

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