Es una inmersión aconsejada sobre todo para los buceadores experimentados, no solo por sus fuertes corrientes sino además por la falta de amarres, lo que hace obligatorias las inmersiones a la deriva. Normalmente la mejor hora para bucear en este arrecife es al amanecer ya que aumentan las posibilidades de ver tanto tiburones de puntas blancas como tiburones martillo o incluso alguna manta diablo, así que bien merece la pena un madrugar para intentar ver a algunos de esos animales.

Quizá lo más característico de este arrecife es un precioso cañón, que empieza después de unas enormes gorgonias, a treinta y cinco mts. y que desciende hasta los noventa y siete metros. Las corrientes suelen ir hacia el Norte, y dependiendo del día suelen ser fortísimas. La pared de este arrecife, asi como las de Gordon, Woodhouse y Jackson tienen un colorido tal, que muchas veces se nos hará difícil continuar mirando al azul en busca de pelágicos. Resumiendo, un diez la mires por donde la mires.

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso.